Qafé-Cero 8: Movilizando capital para una industria baja en carbono

Qafé-Cero 8: Movilizando capital para una industria baja en carbono

El pasado 12 de marzo, en el marco de la Alianza Q-Cero, se celebró una nueva edición de Qafé-Cero, un encuentro virtual que reunió a representantes del sector público, financiero e industrial para analizar los principales retos asociados a la financiación de la descarbonización industrial en España.

La sesión, titulada “Movilizando capital para una industria baja en carbono”, tuvo además un carácter especial al marcar el lanzamiento del Green Financial Lab, una nueva iniciativa impulsada conjuntamente por la Alianza Q-Cero y Green Finance Institute España orientada a diseñar soluciones financieras que faciliten la transición de la industria hacia las cero emisiones netas.

Durante la apertura del encuentro se destacó que la descarbonización industrial se ha situado en el centro de la agenda económica y regulatoria europea. En los últimos años, las políticas climáticas han evolucionado hacia un enfoque más amplio que combina transición energética, competitividad industrial y autonomía estratégica.

En este contexto, Eduardo Brunet, director de Green Finance Institute España y moderador de la sesión, subrayó que el reto de la descarbonización no es únicamente tecnológico, sino fundamentalmente financiero. “La descarbonización de la industria es, en gran medida, un desafío de movilización de capital a gran escala”, señaló. Las empresas deberán afrontar inversiones significativas para transformar sus procesos productivos, mientras que el sistema financiero y las políticas públicas deberán desarrollar instrumentos capaces de canalizar inversión hacia proyectos con horizontes de retorno largos y perfiles de riesgo innovadores.

Para abordar este desafío desde diferentes perspectivas, el panel contó con la participación de Ana Vizcaíno, Directora de Financiación e Inversión Empresarial en Grupo Sepides; Lourdes Moreno, Responsable de Financiación Sostenible en Banca de Empresas de CaixaBank; y Barbara Urdillo, Directora de Sostenibilidad de Roca Group.

El papel del sector público: movilizar inversión para la transición industrial

La primera intervención corrió a cargo de Ana Vizcaíno, quien explicó el papel que desempeña Sepides como gestor público de instrumentos financieros orientados a impulsar la transformación industrial.

Vizcaíno destacó que en los últimos años la financiación de la descarbonización se ha convertido en una prioridad creciente dentro de la política industrial española, especialmente a través de programas vinculados a los fondos europeos Next Generation.

Uno de los elementos más relevantes ha sido la gestión de programas de apoyo a proyectos industriales de descarbonización. Según explicó, las convocatorias recientes han mostrado una demanda muy significativa por parte del tejido empresarial. “En las últimas convocatorias se han presentado más de 150 proyectos que representan inversiones superiores a los 5.000 millones de euros”, señaló.

Estos datos reflejan, en su opinión, el interés creciente de las empresas en avanzar hacia procesos productivos más sostenibles, pero también evidencian la magnitud del desafío financiero que supone esta transformación.

Vizcaíno subrayó que los instrumentos públicos cumplen un papel clave para reducir el riesgo de las inversiones y facilitar su viabilidad, especialmente en proyectos que incorporan tecnologías emergentes o modelos de negocio innovadores.

La perspectiva del sector financiero: estructurar proyectos bancables

Desde el sector financiero, Lourdes Moreno explicó cómo las entidades bancarias están adaptando sus instrumentos para acompañar a las empresas en sus procesos de descarbonización. Moreno destacó que uno de los principales retos es estructurar proyectos que sean financieramente viables, especialmente cuando implican tecnologías nuevas o cambios profundos en los procesos industriales.

La financiación sostenible ha ganado peso dentro de la actividad bancaria, pero sigue siendo necesario avanzar en mecanismos que permitan evaluar adecuadamente los riesgos y los retornos de este tipo de proyectos. En este sentido, el sector financiero desempeña un papel clave no solo como proveedor de capital, sino también como actor capaz de estructurar operaciones complejas y movilizar inversión privada.

Asimismo, subrayó la importancia de la colaboración entre actores públicos y privados para crear marcos que faciliten la financiación de la transición industrial.

La visión de la industria: decisiones de inversión en un contexto de incertidumbre

Por su parte, Barbara Urdillo, directora de sostenibilidad de Roca Group, aportó la perspectiva de una empresa industrial que debe tomar decisiones estratégicas de inversión para avanzar en su proceso de descarbonización. Urdillo destacó que la transformación industrial requiere replantear procesos productivos, incorporar nuevas tecnologías y realizar inversiones significativas, lo que implica afrontar retos tanto técnicos como financieros.

En este contexto, la disponibilidad de instrumentos de financiación adecuados y la colaboración con el sector público y financiero resultan fundamentales para acelerar la implementación de soluciones de descarbonización.

La representante de Roca también subrayó que la transición hacia modelos productivos bajos en carbono no solo responde a objetivos ambientales, sino que también constituye un factor clave de competitividad para la industria europea en el nuevo contexto global.

El lanzamiento del Green Financial Lab

La segunda parte del encuentro estuvo dedicada a la presentación del Green Financial Lab, una nueva iniciativa impulsada por Green Finance Institute España y la Alianza Q-Cero. El Lab nace con el objetivo de desarrollar y validar soluciones financieras que faciliten la inversión en proyectos de descarbonización industrial, contribuyendo a cerrar la brecha existente entre la ambición climática y las decisiones reales de inversión.

La iniciativa se concibe como un espacio de trabajo colaborativo que reunirá a representantes de la industria, el sector financiero y las administraciones públicas, en un formato de contraste y co-diseño orientado a resultados. En este contexto, se busca avanzar en la conversión de proyectos industriales en iniciativas bancables, combinando el uso catalítico de fondos públicos con otros mecanismos de mercado.

Entre los ámbitos de trabajo que abordará el Lab se encuentran el desarrollo de instrumentos financieros innovadores, estructuras de financiación público-privada y mecanismos de reducción de riesgo que permitan movilizar capital hacia tecnologías limpias y procesos industriales descarbonizados.

A través de una serie de talleres presenciales, sesiones de contraste y análisis de casos, el Lab trabajará en el diseño y validación de tres estructuras financieras con potencial de implementación:

  1. Fondo catalítico industrial para movilizar inversión privada.
  2. Contratos de Carbono por Diferencias (CCfD), orientados a reducir la incertidumbre y facilitar la viabilidad de proyectos.
  3. Mecanismos de intermediación de mercado o doble subasta, destinados a cerrar la brecha de precios entre productos descarbonizados y alternativas fósiles.

En conjunto, el Green Financial Lab aspira a generar propuestas concretas que contribuyan a acelerar la transición hacia una industria con cero emisiones netas.

El pasado 12 de marzo, en el marco de la Alianza Q-Cero, se celebró una nueva edición de Qafé-Cero, un encuentro virtual que reunió a representantes del sector público, financiero e industrial para analizar los principales retos asociados a la financiación de la descarbonización industrial en España.

La sesión, titulada “Movilizando capital para una industria baja en carbono”, tuvo además un carácter especial al marcar el lanzamiento del Green Financial Lab, una nueva iniciativa impulsada conjuntamente por la Alianza Q-Cero y Green Finance Institute España orientada a diseñar soluciones financieras que faciliten la transición de la industria hacia las cero emisiones netas.

Durante la apertura del encuentro se destacó que la descarbonización industrial se ha situado en el centro de la agenda económica y regulatoria europea. En los últimos años, las políticas climáticas han evolucionado hacia un enfoque más amplio que combina transición energética, competitividad industrial y autonomía estratégica.

En este contexto, Eduardo Brunet, director de Green Finance Institute España y moderador de la sesión, subrayó que el reto de la descarbonización no es únicamente tecnológico, sino fundamentalmente financiero. “La descarbonización de la industria es, en gran medida, un desafío de movilización de capital a gran escala”, señaló. Las empresas deberán afrontar inversiones significativas para transformar sus procesos productivos, mientras que el sistema financiero y las políticas públicas deberán desarrollar instrumentos capaces de canalizar inversión hacia proyectos con horizontes de retorno largos y perfiles de riesgo innovadores.

Para abordar este desafío desde diferentes perspectivas, el panel contó con la participación de Ana Vizcaíno, Directora de Financiación e Inversión Empresarial en Grupo Sepides; Lourdes Moreno, Responsable de Financiación Sostenible en Banca de Empresas de CaixaBank; y Barbara Urdillo, Directora de Sostenibilidad de Roca Group.

El papel del sector público: movilizar inversión para la transición industrial

La primera intervención corrió a cargo de Ana Vizcaíno, quien explicó el papel que desempeña Sepides como gestor público de instrumentos financieros orientados a impulsar la transformación industrial.

Vizcaíno destacó que en los últimos años la financiación de la descarbonización se ha convertido en una prioridad creciente dentro de la política industrial española, especialmente a través de programas vinculados a los fondos europeos Next Generation.

Uno de los elementos más relevantes ha sido la gestión de programas de apoyo a proyectos industriales de descarbonización. Según explicó, las convocatorias recientes han mostrado una demanda muy significativa por parte del tejido empresarial. “En las últimas convocatorias se han presentado más de 150 proyectos que representan inversiones superiores a los 5.000 millones de euros”, señaló.

Estos datos reflejan, en su opinión, el interés creciente de las empresas en avanzar hacia procesos productivos más sostenibles, pero también evidencian la magnitud del desafío financiero que supone esta transformación.

Vizcaíno subrayó que los instrumentos públicos cumplen un papel clave para reducir el riesgo de las inversiones y facilitar su viabilidad, especialmente en proyectos que incorporan tecnologías emergentes o modelos de negocio innovadores.

La perspectiva del sector financiero: estructurar proyectos bancables

Desde el sector financiero, Lourdes Moreno explicó cómo las entidades bancarias están adaptando sus instrumentos para acompañar a las empresas en sus procesos de descarbonización. Moreno destacó que uno de los principales retos es estructurar proyectos que sean financieramente viables, especialmente cuando implican tecnologías nuevas o cambios profundos en los procesos industriales.

La financiación sostenible ha ganado peso dentro de la actividad bancaria, pero sigue siendo necesario avanzar en mecanismos que permitan evaluar adecuadamente los riesgos y los retornos de este tipo de proyectos. En este sentido, el sector financiero desempeña un papel clave no solo como proveedor de capital, sino también como actor capaz de estructurar operaciones complejas y movilizar inversión privada.

Asimismo, subrayó la importancia de la colaboración entre actores públicos y privados para crear marcos que faciliten la financiación de la transición industrial.

La visión de la industria: decisiones de inversión en un contexto de incertidumbre

Por su parte, Barbara Urdillo, directora de sostenibilidad de Roca Group, aportó la perspectiva de una empresa industrial que debe tomar decisiones estratégicas de inversión para avanzar en su proceso de descarbonización. Urdillo destacó que la transformación industrial requiere replantear procesos productivos, incorporar nuevas tecnologías y realizar inversiones significativas, lo que implica afrontar retos tanto técnicos como financieros.

En este contexto, la disponibilidad de instrumentos de financiación adecuados y la colaboración con el sector público y financiero resultan fundamentales para acelerar la implementación de soluciones de descarbonización.

La representante de Roca también subrayó que la transición hacia modelos productivos bajos en carbono no solo responde a objetivos ambientales, sino que también constituye un factor clave de competitividad para la industria europea en el nuevo contexto global.

El lanzamiento del Green Financial Lab

La segunda parte del encuentro estuvo dedicada a la presentación del Green Financial Lab, una nueva iniciativa impulsada por Green Finance Institute España y la Alianza Q-Cero. El Lab nace con el objetivo de desarrollar y validar soluciones financieras que faciliten la inversión en proyectos de descarbonización industrial, contribuyendo a cerrar la brecha existente entre la ambición climática y las decisiones reales de inversión.

La iniciativa se concibe como un espacio de trabajo colaborativo que reunirá a representantes de la industria, el sector financiero y las administraciones públicas, en un formato de contraste y co-diseño orientado a resultados. En este contexto, se busca avanzar en la conversión de proyectos industriales en iniciativas bancables, combinando el uso catalítico de fondos públicos con otros mecanismos de mercado.

Entre los ámbitos de trabajo que abordará el Lab se encuentran el desarrollo de instrumentos financieros innovadores, estructuras de financiación público-privada y mecanismos de reducción de riesgo que permitan movilizar capital hacia tecnologías limpias y procesos industriales descarbonizados.

A través de una serie de talleres presenciales, sesiones de contraste y análisis de casos, el Lab trabajará en el diseño y validación de tres estructuras financieras con potencial de implementación:

  1. Fondo catalítico industrial para movilizar inversión privada.
  2. Contratos de Carbono por Diferencias (CCfD), orientados a reducir la incertidumbre y facilitar la viabilidad de proyectos.
  3. Mecanismos de intermediación de mercado o doble subasta, destinados a cerrar la brecha de precios entre productos descarbonizados y alternativas fósiles.

En conjunto, el Green Financial Lab aspira a generar propuestas concretas que contribuyan a acelerar la transición hacia una industria con cero emisiones netas.